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LA HISTORIA DE LA DANZA ÁRABE: EL EGIPTO ANTIGUO
Martes, 28 de Septiembre de 2010 16:01

Empezamos a adentrarnos en la historia de la danza árabe, a investigarla y a poder aportar un poco más de conocimientos a cada una de sus etapas. En este artículo hablamos de sus comienzos y siguiendo las teorías que la ubican en el Egipto antiguo, comenzamos con esta cultura.

Los investigadores plantean que las evidencias más tempranas de danza en el antiguo Egipto, son ya del 3500 A 3300 a.C. Históricamente estas fechas se ubican dentro de una etapa conocida con el nombre de predinástico. El nombre justamente hace referencia a la época anterior al advenimiento de las dinastías.

La época predinástica nos muestra un Egipto divido en varias culturas que van evolucionando de forma paralela. Es una época donde ingresa el metal, aparecen los primeros signos de escritura jeroglífica, entre otros elementos. En este contexto es que encontramos las primeras evidencias y menciones a la danza.

Es importante destacar que en el Egipto antiguo las dos grandes fuentes que poseemos para el estudio de la danza son las pinturas que se realizaban en los muros (ya sea de templos, tumbas particulares, etc.) como las menciones que se hacían en determinados textos (en general litúrgicos). En estas dos fuentes el problema radica en que, las mismas no estaban dedicadas a la danza sino que la danza era simplemente una mención o un detalle.

Volviendo entonces a nuestra historia, las danzas en la época predinástica son mencionadas en pinturas de tumbas en contexto funerario, en estatuas y además hay pinturas de animales danzando en el desierto. Seguramente alguna vez escucharon nombrar la gran figurilla predinástica con cuerpo de mujer y cabeza de ave, conservada hoy en día en el museo de Brooklyn. Hay muchas teorías sobre esta figurilla de terracota y no están claros aun cuales fueron su simbolismo o función. Algunos autores plantean que pudo haber sido tanto una sacerdotisa, como una bailarina, como la estatua de una diosa, pero lo que se destaca de la misma es la sensación de movimiento. Probablemente estaba bailando y la cabeza de ave simbolizaría una máscara.

Avanzando un poco más en la historia, vemos que aparecen otras evidencias como las tumbas de los altos oficiales donde se incluían escenas de danza. Vemos descripciones de danzas funerarias en las estelas de las estatuas, en los textos de las pirámides, en papiros que a su vez nos contaban sobre los nombres de los bailarines y los festivales donde danzaban, etc.

 

Si hablamos sobre el modo de "capturar" la danza ya sea mediante una obra o en un texto, es importante destacar que los artistas tenían que seguir ciertas reglas o convenciones para representar el movimiento. En general se elegían ciertas poses para representar y se omitían las conexiones entre los pasos por una cuestión de que las representaciones no pretendían ser manuales para aprender a bailar. Por otro lado era importante, dentro del contexto funerario, pintar a las personas siguiendo estas reglas ya que sino, podía causar que la persona fallecida no pueda cumplir con el paso al más allá (que como ya hemos visto, no era otro mundo sino otra realidad y que era sagrada al igual que el tiempo cotidiano).

 

Además de estas dos dificultades, es importante mencionar que el arte egipcio seguía ciertas pautas en la representación del cuerpo humano. Los autores plantean que se pintaba en dos dimensiones donde la cabeza iba de costado y se veía el ojo de forma frontal. Los hombros también eran pintados de forma frontal pero el resto del cuerpo miraba hacia el costado. Por otro lado usaban medidas determinadas donde importaba el tamaño en general más que una medida realista en cada parte del cuerpo.

Las danzas en Egipto, según los investigadores, eran en su mayoría programadas y guardaban un significado y simbolismo que iba más allá de la danza en sí. Se cree que la población ya conocía los mismos y por ello esto no era mencionado en los textos o explicado en las pinturas. No obstante, esto no impidió que los estudiosos pudieran llegar a descifrar el verdadero significado de las mismas.

Con respecto a las bailarinas se cree que ellas eran profesionales en su mayoría y eran miembros de una organización que pudo haber sido una oficina, institución o ballet independiente. Estas organizaciones trabajaban en templos, tumbas, para el faraón o grandes familias. En algunos casos los hijos de los fallecidos realizaban danzas rituales en los funerales y por otro lado también eran importantes los enanos que representaban ciertas danzas. Recordemos que Egipto se caracterizó por tener una gran administración con diversos funcionarios e instituciones ya desde el reino antiguo.

Es importante aclarar que los arqueólogos del siglo XIX confundían esta institución con un harem. Hoy en día se sabe que esto no es correcto y por otro lado es importante aclarar que los estudiosos actuales consideran que las bailarinas, en esta cultura, no tenían relaciones personales con las personas para las cuales bailaban. La danza era algo profesional.

Incluso corriéndonos un poco del tema de nuestro artículo, investigadores actuales polemizan al plantear que el carácter sensual de la danza órabe actual no era originario. Sino que el contacto con occidente en la época de la primera y segunda revolución industrial, la idea del otro como exótico y todo el imaginario que esto generó, fueron los causantes de que se produzca una fusión y un giro en el carácter de la danza (con el posterior rechazo y consecuencias de gobiernos, facciones islámicas, etc. hacia la danza).

Volviendo a nuestro tema, las danzas podían ser realizadas tanto por hombres como mujeres por separado o juntos. Los autores plantean que lo más común es que los artistas de cada danza bailaban para su propio género.

Los artistas eran acompañados por músicos y el instrumento de percusión más común eran las palmas y badajos de madera. También estaban el sistro, el arpa y diversos instrumentos de viento de madera o de percusión.

En algunos textos más actuales, ya del imperio nuevo vemos como los bailarines no solo eran egipcios sino que algunos eran extranjeros. Esto se entiende dentro del contexto histórico, ya que la época del imperio nuevo es aquella en la cual Egipto, tras los hechos ocurridos en la época anterior, se da cuenta que no puede permanecer ajeno a las culturas que lo rodeaban y comienza a entrar en contacto con ellas. Es por ello, además de otras características igual de importantes, que Egipto es llamado Imperio y no Reino.

 

 

Estudio Sahar

www.estudiosahar.com

 

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