| Fragmento de la Tesis "Metodología para la Aplicación de la Enseñanza Académica a Grupos con Diferentes Necesidades" |
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Es verdad que “El Método Académico” es el conjunto de técnicas de enseñanza ordenadas estructuradamente mediante un Programa de Estudios, pero esto no significa que dicho método sustituya el desarrollo instintivo del pensamiento del alumno. El profesor no debe limitar la enseñanza a lo aprendido durante las clases, es necesario que se cultive la búsqueda de información y el encuentro de un estilo propio de acción y pensamiento. La función del Método Académico es brindar al alumno los vehículos necesarios para que éste desarrolle capacidades de aprender bajo cualquier circunstancia. En otras palabras, el Maestro debe enseñar a aprender. Aquí es donde se encuentra la confusión, utilizar un Método Ordenado no implica que el Profesor deba limitarse a ser un reproductor de programaciones preestablecidas, (o sea que el profesor brinde toda la información sin dejar lugar para la investigación o exploración hasta como vestirse, donde leer, como sentir), sino que partiendo unas indicaciones, el profesor debe incentivar el desarrollo de la inteligencia, pensamiento, instinto, razonamiento, discernimiento y reflexión. El Maestro debe ser capaz de utilizar diferentes métodos de razonamiento: deductivos, inductivos, comparativos, lógicos, simbólicos e intuitivos en los procesos de enseñanza. Cuando el sistema de enseñanza utilizado es rígido, no permite flexibilidad alguna, ya que sus ítems están tan lógicamente ensamblados que no dan oportunidad de espontaneidad alguna al desarrollo de la clase. Muchas personan confunden éste sistema con una “Método de Organización Óptima”, pensando equívocamente que es el camino mas rápido y completo al conocimiento. Debo resaltar que este método es contraproducente ya que se acentúa la actividad del profesor, permaneciendo los alumnos en actitud pasiva y recibiendo los conocimientos y el saber de manera limitada y puntualizada. Si el Maestro no propicia el ánimo de exploración, la inquietud de la duda y el instinto de crecimiento, la motivación individual y la búsqueda de información accesoria, el alumno ingresa a un estado de comodidad que resulta perjudicial para el espíritu de búsqueda y la evolución propia, y recae en la conformidad, que a largo plazo se transforma en mediocridad, carente de naturalidad y sobre calculado, alejándose por completo de los objetivos de la danza. Progresivamente el alumno se vera restringido por sus propias limitaciones, como la capacidad de aprender, o de improvisar, o de tomar decisiones. El Maestro debe ser un guía que impulsa a los estudiantes a romper los esquemas preestablecidos sin pasar los límites, debe incitar la búsqueda de respuestas y soluciones en la vida cotidiana, debe buscar la motivación de los alumnos e incentivar la expresión de ideas y participación en el desarrollo de la clase.
Observación: Realizada por Patricia Guerrero y presentada en la Arabian Dance School en 2007.
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